En primavera, el medico de cabecera recibe a uno de cada diez pacientes con astenia primaveral
Julia Ruiz a lunes 09 de mayo de 2005
Durante las primeras semanas de la primavera, las consultas médicas reciben a uno de cada diez pacientes con cuadros de astenia primaveral. Se acude a la consulta del médico con cuadros depresivos, irritabilidad, decaimiento o agotamiento...
El vicepresidente de la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria (Samfyc), Juan de Dios Alcántara, indicó que se suelen dar mas casos en mujeres que en hombre, y que estar mayor frecuencia se debe a que hay más mujeres que son amas de casa que hombres, lo cual contribuye a estados de baja anímica puesto que es un trabajo poco o nada reconocido, influyendo en el estado de ánimo y contribuyendo como factor de riesgo en la astenia primaveral.
Se produce porque el cuerpo tiene que adaptarse a unos cambios bruscos en la temperatura, en los horarios, debido a la luz... y este proceso fisiológico no siempre es fácil. Por suerte, de acuerdo con la adaptación a la estación primaveral, los síntomas de la astenia van desapareciendo; de tal modo que en dos o tres semanas hayan remitido.
El proceso por el cual nuestro cuerpo reacciona teniendo astenia primaveral, es una disminución de las sustancias encargadas de regular el sistema de bienestar-malestar. Esta disminución de betaendorfinas genera la sensación de decaimiento que se percibe en la astenia primaveral.
El origen de la astenia primaveral además de físico, con el consecuente cansancio o abatimiento, puede ser de tipo nervioso con un cansancio que repercute en cansancio a la hora de realizar actividades mentales.
Alcántara señalo, que hay que cuidar la alimentación para poder tener el aporte de vitamínico adecuado. Cuidando la ingesta de líquidos y alimentos. Los líquidos deber tomarse de forma abundante.
La presión arterial es uno de los factores asociados a la astenia, por lo que para poder hacer que no haya una baja de la presión arterial tomar zumos, por ejemplo, es aconsejable. También se recomienda realizar alguna actividad física habitualmente. Alguna suave a diario, como caminar junto con algún deporte o técnicas de relajación.