Controversias tras la decisión de prohibir el tabaco en España a finales de 2005 en los centros de trabajo
Almudena Rodado a jueves 03 de junio de 2004
Tras el anuncio de la ministra de Sanidad, sindicatos y responsables médicos han opinado. Se trata de una medida importante ya que el tabaco causa alrededor de 55.000 muertes cada año en España: el cáncer de pulmón es el tumor más frecuente en el varón y el segundo en frecuencia en mujer.
Dos días después de la celebración del Día Mundial sin Tabaco, la ministra de Sanidad, Elena Salgado, ha anunciado su intención de prohibir fumar en los centros laborales a finales de 2005, de una forma gradual y con un pacto con las organizaciones sindicales y con los empresarios, y sin incremento de la presión fiscal. No descartó seguir el ejemplo de Irlanda y Suecia y extender la prohibición a bares y restaurantes.
El responsable de Salud Laboral de CC.OO., Francisco López, valoró de manera "positiva" la medida "siempre y cuando promueva una campaña para deshabituar de consumo a los fumadores", además de financiar tratamientos. Pero duda que sea posible que todas las empresas puedan habilitar espacios para que los fumadores puedan consumir esta sustancia sin perjudicar al resto de los trabajadores. En cualquier caso considera que ha de pasar por la negociación y que el problema "no se soluciona con promulgar normas prohibitivas, sino incentivando campañas que ayuden a los fumadores dejar el tabaco".
Desde el Comité Organizador del XXVII Congreso Nacional de La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) preguntan a la Administración por qué hay que esperar hasta finales de 2005 para prohibir fumar en los centros de trabajo y consideran medidas urgentes y reclaman que se cuente con ellos luchar contra esta epidemia. La lucha contra el tabaquismo debe ser "constante y mantenida" y debe constituir una prioridad para el Sistema Nacional de Salud. Como posible medida, defiende una subida de los precios de las cajetillas -algo que ha descartado inicialmente el Gobierno- ya que, según la Organización Mundial de la Salud, un aumento del 10 por ciento reduciría en un 4 por ciento el consumo. Sobre las dificultades para poner en marcha medidas drásticas, se hizo referencia a los intereses económicos que hay detrás, como que aún se subvencione el cultivo de tabaco.
Los colegios oficiales de Médicos y Enfermería apuestan por la "concienciación" de los fumadores y el "diálogo" como vías preferente para luchar contra este hábito, que a su juicio no puede ser combatido "por real decreto". En este sentido, recuerdan que se ha pedido a los médicos que den ejemplo para la erradicación del tabaquismo y sean los primeros en abandonar el hábito.
Por su parte, la Unión Europea también pide progresos en las políticas de salud pública nacionales de control del tabaco para luchar contra las enfermedades coronarias.
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