Cuando hablamos de
hongos en nuestros pies, nos referimos a aquel grupo de lesiones dermatológicas que afectan a nuestra piel y uñas a las que denominamos de forma técnica Micosis.
Concretamente nos referiremos a las variedades que parasitan nuestros pies bien sea piel o uñas como casos más frecuentes y proporcionaremos información, para identificarlas a fin de poder acudir al podólogo o dermatólogo en busca de soluciones adecuadas, también resaltaremos la importancia en la prevención de dichas afecciones.
Los
hongos son organismos que precisan de materia orgánica para alimentarse y desarrollarse y presentan variedades diversas, que aparecen en condiciones diferentes, así tenemos unos que aprovechan la falta de luz y alta humedad para desarrollarse, o aquellos que son oportunistas y aprovechan la baja de defensas en estados de enfermedad general o sistémica o las patologías vasculares y las heridas para infectarnos.
Diremos que en la mayoría de los casos, no produce ningún
síntoma referente a dolor, picor etc.
¿Cómo la identificaremos?
Observaremos que las uñas afectadas presentan un aspecto más amarillento.
La aparición de unas manchas blanquecinas a modo de islotes debajo de las uñas.
En casos más avanzados se produce el despegamiento de la uña y ésta cae, debido a que se levantó del lecho ungueal.
La aparición debajo de las uñas de una materia orgánica con aspecto de serrín blanco.
Cuando observemos surcos de forma longitudinal y pérdida de la transparencia de la uña.
PREVENCIÓN (Profilaxis)
Usar en todo momento calzado de protección en los espacios de riesgo como piscinas, duchas, vestuarios etc.
Las personas con sudoración excesiva (hiperhidrosis), deben tener especial cuidado en la sustitución de calcetines y calzado húmedos. Es importante la alternancia del calzado para evitar el acumulo de humedad, en particular en los calzados deportivos, en los que la transpiración es más difícil.
El calzar zapatos y calcetines de fibras naturales o con buena transpiración, efectuando cambio diario.
Secarse los pies de forma correcta, de forma especial los espacios interdigitales.
Usaremos un jabón que proteja nuestro manto ácido.
No intercambiar calzados y calcetines con nadie.
Observarse los pies con asiduidad.
El cumplimiento de estos consejos evita en mayor parte el contagio por hongos.
Tratamiento:
Si observamos alguno de estos síntomas, debemos acudir a nuestro podólogo o dermatólogo para que nos certifique la enfermedad y nos prescriba el tratamiento más adecuado.
Es una
infección por
hongos que afecta preferentemente a la piel que existe entre los dedos y la planta, en ocasiones se limita a un solo espacio interdigital, que suele ser el del 3º, 4º y 5º dedos.
¿Cómo la identificaremos?
La presencia de una lesión con
descamación y de aspecto macerado (muy húmedo y blanquecino), nos harán pensar en su presencia.
Picor intenso en especial nocturno y sensación de quemazón.
Zona enrojecida o la presencia de grietas o fisuras en la piel.
La piel de los pies muy húmeda y con mal olor (podobromihidrosis).
En ocasiones la presencia de pequeñas vesículas.
Tratamiento:
Si observamos alguno de estos síntomas, debemos acudir a nuestro podólogo o dermatólogo, para que nos confirme la enfermedad y nos prescriba el tratamiento más adecuado.