Los estudios sobre los cambios de ánimo en las diferentes estaciones indican que para el 82% de la población el periodo que más induce a la tristeza es el invierno.
La reducción de las horas de luz solar y las bajas temperaturas en invierno, pueden producir modificaciones psicológicas relacionados con un ánimo mas bajo, y que incluso se asocian a cambios en la actitud con la comida. Asimismo se ha observado que en estrecha relación con los cambios psicológicos estacionales pueden presentarse modificaciones en el comportamiento alimentario, como por ejemplo, tener más tendencia a los atracones.
También en esta época es posible que se agudice el "Trastorno premenstrual", entre algunos síntomas figuran los caprichos por algún tipo determinado de alimentos.
De la misma forma, se produce el llamado "Trastorno afectivo estacional" (TAE). Afecta al 1% de la población y aparece a finales de otoño o principios del invierno, y dura hasta la primavera siguiente. El TAE induce a comer compulsivamente y a una ansia por los alimentos ricos en azúcares y grasas.
El hecho de que la exposición a una fuente de luz mejore sensiblemente este trastorno, no es más que una muestra de hasta qué punto somos sensibles a todo lo que ocurre a nuestro alrededor y de que en la conducta alimentaria influyen múltiples y muy diversos factores.
Por todo ello, para ayudarte a paliar todos estos cambios:
- No permanezcas demasiado tiempo en casa. Salir a pasear o hacer cualquier otra actividad al aire libre bien abrigado, es un modo de adaptarse al clima ambiental (mayormente en los días soleados).
- Ilumina con bastante luz artificial tu casa, sobretodo la cocina o donde comes.
- Elige un momento al día para ti, y practica la relajación o la meditación.
- Si tienes oportunidad de viajar unos días en los meses de invierno, elige un lugar templado y con mucho sol.
- Intenta alimentarte con los alimentos de temporada, y sobretodo aumentando las bebidas y la comida caliente.
Psicóloga Eulalia Cardona