La cirugía bariátrica induce una disminución del riesgo cardiovascular de los pacientes obesos
Agencias a martes 14 de marzo de 2006
La muy elevada –así como creciente– tasa de obesidad que presenta la población estadounidense ha conllevado a que, de manera mucho más acusada a como está aconteciendo en un gran número de países y cuando menos en los casos en los que la dieta y el ejercicio fracasan, la cirugía se haya convertido en los últimos años en un remedio muy popular en los Estados Unidos para solucionar el problema de exceso de peso. Así, la cirugía bariátrica es en la actualidad una intervención aprobada para el tratamiento de la obesidad de clase II-III.
En este contexto, y respondiendo a la ausencia de evidencias en la bibliografía, investigadores de la Clínica Mayo en Minnesota (EE UU) han evaluado el efecto que presenta la cirugía bariátrica sobre el riesgo cardiovascular a largo plazo de los pacientes intervenidos. Los resultados fueron presentados en el día de ayer en el marco de la 55 Sesión Científica Anual del Colegio Americano de Cardiología (ACC), reunión que se está celebrando en la ciudad de Atlanta (Estados Unidos) con la participación de más de 30.000 cardiólogos de todo el mundo.
Para llevar a cabo el estudio, los investigadores analizaron entre 1990 y 2003 los historiales médicos de 197 pacientes a los que se implantó una banda gástrica ajustable. Los datos fueron comparados con los de un grupo control en el que se incluyeron 163 pacientes sometidos a un programa de reducción de peso. El seguimiento medio se estableció en 3,3 años, período durante el cual los investigadores recopilaron los cambios que tuvieron lugar en diversos factores de riesgo cardiovascular, caso de los niveles de colesterol, el índice de masa corporal (IMC) o la diabetes.
Reducción del riesgo
Los investigadores estimaron en el momento de inicio del estudio que, al menos durante un período de 10 años, el riesgo de episodios cardíacos era mayor en los pacientes sometidos a cirugía. Sin embargo, los resultados mostraron que el riesgo era significativamente superior en el grupo control (30 por ciento vs 18,3 por ciento). En consecuencia, y utilizando los modelos de riesgo publicados previamente en la literatura, los autores estimaron que, en comparación con el grupo control, la cirugía evita hasta un 16,2 por ciento de los eventos cardiovasculares y hasta un 4,1 por ciento de las muertes por cualquier causa.
Sin embargo, el número de fallecimientos que tiene lugar durante la cirugía se aproxima al 4 por ciento, por lo que el efecto protector es limitado y parece restringirse a aquellos casos en los que los pacientes se someten a una reducción de un muy pequeño volumen de peso.
Por lo que respecta a los factores de riesgo cardiovascular analizados durante el estudio, los pacientes sometidos a cirugía experimentaron una reducción de la presión arterial, de las cifras de LDL-C, del IMC y de los criterios para la diabetes. En consecuencia, y según afirmó el Dr. John Batsis, investigador principal del trabajo, “atendiendo a la estrecha relación existente entre la obesidad y el riesgo cardiovascular, puede afirmarse que la cirugía bariátrica es una alternativa eficaz a los tratamientos actuales. No en vano, nuestros resultados sugieren que la cirugía puede reducir el riesgo de episodios cardiovasculares o de muerte en aquellos pacientes susceptibles de ser intervenidos”.
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