Un comprimido reemplazaría las vacunas contra la fiebre de heno
Reuters a sábado 02 de septiembre de 2006
Las personas que padecen fiebre de heno pronto podrían recibir las vacunas contra la alergia en forma de píldora, indicó un estudio europeo.
El trabajo, publicado en Journal of Allergy and Clinical Immunology, se suma a la evidencia que respalda la efectividad de la inmunoterapia oral con un comprimido de disolución rápida que contiene extracto del alergeno de las gramíneas, llamado Grazax
La inmunoterapia, en forma de vacuna antialérgica, se usó durante mucho tiempo para tratar la fiebre de heno y otras alergias.
Las alergias son una reacción del sistema inmune contra una sustancia generalmente benigna, como el polen de las gramíneas. La inmunoterapia está diseñada para ayudar al sistema inmune a desarrollar una tolerancia a esa sustancia, al exponer al cuerpo a pequeñas cantidades a los largo del tiempo.
A pesar de su efectividad, la inmunoterapia la utiliza sólo una pequeña cantidad de pacientes, en parte debido a su incomodidad. El tratamiento incluye la administración de vacunas semanales durante varios meses más vacunas mensuales por varios años.
Dado que Grazax se administra por vía oral y se disuelve debajo de la lengua, podría ser una alternativa más simple y amigable que las vacunas para el paciente, señalaron los autores dirigidos por el doctor Ronald Dahl, de la Universidad Aarhus en Dinamarca.
A partir de este estudio e investigaciones previas, Grazax fue aprobado en Suecia. El fabricante con sede en Dinamarca ALK-Abello está solicitando la aprobación en otros países de Europa.
Los datos que respaldan la efectividad de Grazax surgen del estudio de 634 adultos con alergia al polen de las gramíneas que, al azar, recibieron Grazax o un comprimido de placebo por día, a partir de al menos las 16 semanas previas y durante la temporada de la alergia.
Cada día, los pacientes usaron una escala para evaluar la severidad de los síntomas, como goteo nasal, congestión, estornudos, prurito y lagrimeo.
El equipo halló que los pacientes que recibieron la inmunoterapia tenían un 30 por ciento menos de síntomas que los que tomaron placebo, y necesitaron un tercio menos sus medicamentos. El grupo también pasó más días sin síntomas ni medicación durante la temporada de alergia.
Los efectos secundarios del tratamiento incluyeron irritación y picazón de la garganta e hinchazón en la boca y los oídos.
Sin embargo, los investigadores no registraron períodos de reacciones alérgicas severas a la terapia, lo que a veces ocurre con las vacunas.
"El comprimido con extracto del alergeno de las gramíneas sería una nueva terapia base contra la alergia al polen de las gramíneas", concluyeron los autores.
Un estudio en curso evaluará si esos beneficios persisten una vez que los pacientes dejan de tomar los comprimidos, después de algunos años de tratamiento.
ALK-Abello financia la investigación. Varios autores del estudio tienen lazos financieros con la empresa
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