El herbolario atrae a muchos más usuarios de plantas que la botica
Correo Farmacéutico a lunes 22 de enero de 2007
Un tercio de la población española consume plantas y lo hace con motivos terapéuticos. Ahora bien, ¿a qué establecimientos acude para adquirirlas?
En la respuesta a esta pregunta, las farmacias salen mal paradas, ya que un 84,3 por ciento va al herbolario, aunque no de forma exclusiva, frente a un 45,6 por ciento que prefiere la botica. Pero lo que es más importante: más de la mitad, un 54,3 por ciento, nunca las compra en las farmacias, sólo un 4,4 por ciento va a exclusivamente a la botica y un 41,3 acude al canal sanitario y a otros sitios distintos.
Así se desprende de una encuesta nacional sobre hábitos de consumo de plantas medicinales elaborada por el Centro de Investigación sobre Fitoterapia (Infito) a partir de 1.800 encuestas, presentada la semana pasada en Madrid.
A esta realidad poco halagüeña hay que añadir otro dato negativo, y es que el herbolario es capaz de fidelizar más a los clientes, puesto que otros puntos de venta, como la parafarmacia, el supermercado, los centros de dietética, naturopatía y acupuntura y la propia botica comparten clientes. Así, de los usuarios que compran en el herbolario, un 62,4 por ciento es cliente fiel, frente al escaso 36,6 por ciento la farmacia, similar al dato de los centros de dietética.
Falta cultura
¿Qué es lo que está pasando? ¿Por qué no se está aprovechando el potencial sanitario de los boticarios y la amplia red de farmacias, que supera con creces el número de herbolarios que hay en España?
Concha Navarro, catedrática de Farmacología de la Universidad de Navarra y presidenta de Infito; Javier Paulino, presidente de la Federación Española de Pacientes Reumáticos, y Blanca Gutiérrez, del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos, señalaron en la presentación varias razones: una de ellas es que no hay una cultura arraigada en la población que imprima el mensaje de que planta medicinal es igual a medicamento.
En cuanto a los profesionales sanitarios, reconocieron que los médicos todavía son reacios a recomendar productos fitoterápicos y algunos farmacéuticos tampoco les prestan especial atención. "Se necesita formación e información para que los médicos prescriban plantas", reclamó Paulino. También señalaron que el actual régimen español sobre plantas no acompaña; de hecho, como ha informado en exclusiva este periódico, la Comisión Europea ha denunciado a España por la normativa que regula desde 1973 este sector (ver opinión en página siguiente).
Muy satisfechos
El estudio también revela que el 86 por ciento de los consumidores está bastante o muy satisfecho con el resultado que obtiene de la fitoterapia y destaca que la mayor satisfacción la obtienen los que las compran en la farmacia. Y en esto tiene mucho que ver el consejo farmacéutico, un valor añadido que según los expertos no se aporta en otros establecimientos, como los herbolarios, la mayoría no regentada por personas con una formación universitaria como la del farmacéutico, "el verdadero experto del medicamento", recalcó Gutiérrez.
Así, más de la mitad de los encuestados (un 53 por ciento) reconoce recibir siempre consejo al pedir una planta en la botica y un 46 afirma que el asesoramiento se produce "a veces". Ninguno dice que no lo ha recibido nunca.
Blanca Gutiérrez recordó que el farmacéutico debe transmitir a los ciudadanos que natural no es sinónimo de seguro ni de inocuo: "Hay que insistirles en que la seguridad depende de cómo estén elaborados los productos, y eso se garantiza en la farmacia, y del uso que se haga de ellos".
Ellas compran más y hay tradición familiar
Tres de cada cuatro consumidores de plantas medicinales es mujer y una de cada cuatro personas que recurre a la fitoterapia reconoce que hay tradición familiar o en su entorno próximo existe costumbre de tomar preparados fitoterápicos para tratar alguna enfermedad.
Estos son los resultados de una encuesta nacional sobre hábitos de consumo de plantas medicinales realizada por el Centro de Investigación sobre Fitoterapia (Infito), en la que se pone de manifiesto que la frecuencia de consumo es mayor a medida que aumenta la edad (algo que es más común cuando se trata de remediar problemas osteoarticulares) y es más actual entre quienes no compran en farmacia. Asimismo, casi todos los que se declaran consumidores de fitoterapia lo ha hecho en el último año.
Los autores del estudio también destacan que, en proporción, las mujeres adquieren más las plantas en la farmacia que los hombres: una de cada dos consumidoras frente a uno de cada tres hombres. Además, el estudio concluye que los universitarios son quienes dicen recurrir en menor medida sólo al canal farmacéutico.
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