Próximos ensayos de trasplante neuronal en Parkinson
Jano On-line a lunes 22 de octubre de 2007
Tras descubrir que hay células madre en el cuerpo carotídeo, el Prof. López Barneo calcula que los primeros trasplantes podían emprenderse en España dentro de dos años
El catedrático de Fisiología de la Universidad de Sevilla y experto en el campo de las enfermedades neurodegenerativas, José López Barneo, confia que en "un año y medio o dos años" su grupo de investigación -integrado por los Ricardo Pardal, Patricia Ortega-Sáez y Rocío Durán- esté en condiciones de iniciar el primer ensayo clínico en fase II en humanos consistente en el trasplante a enfermos de Parkinson de neuronas creadas in vitro, tras su descubrimiento de la presencia de células madre adultas en el cuerpo carotídeo de roedores.
En rueda de prensa, el también director del IBIS de Sevilla y coordinador de investigación del Hospital Universitario Virgen del Rocío puntualizó que el "traspaso" de este hallazgo a la clínica en humanos es bastante complicado, "no sólo a nivel científico sino técnico, ya que hace falta etapas previas y una regulación legal bastante importante, ya que la Agencia Española del Medicamento impone, como debe ser, unas restricciones muy grandes al uso de cualquier material que luego vaya a ser utilizado como medicamento".
Hasta su traspaso a la clínica humana, el equipo del Prof. López Barneo se enfrenta ahora a varios retos, algunos de los cuáles creen que pueden resolverse "en cuestión de meses". Tal y como ya había avanzado el propio investigador, el siguiente paso de su descubrimiento en roedores será comprobar si también existen células madre en el cuerpo carotídeo de humanos, un presumible hallazgo del que se muestra casi seguro por las evidencias preliminares de este grupo.
En concreto, este científico basa su argumentación en el hecho de que el cuerpo carotídeo -situado en el cuello y del tamaño de un garbanzo- de los seres humanos, al igual que el de los roedores, crece de tamaño en condiciones de hipoxia.
Así, una vez establecido en su descubrimiento la relación causa-efecto de que ese crecimiento del cuerpo carotídeo de roedores se debe a la existencia de células madre adultas, el crecimiento de esta glándula en las personas también debe de responder a la hipótesis de que ello se debe a la existencia igualmente de estas células madre.
Paralelamente, este equipo deberá de conseguir, como ya lo ha realizado con éxito en roedores, que estas células madre que existen en el cuerpo carotídeo de humanos se pueden aislar, cultivar y diferenciarse en neuronas en cultivos in vitro.
Tras este paso, el siguiente será comprobar si funciona en organismos vivos el trasplante de neuronas al cerebro, es decir, si son capaces de liberar dopamina y factores neurotróficos, sustancias neuroprotectoras importantes para prevenir procesos neurodegenerativos como el Parkinson.
En este punto, Ricardo Pardal precisó que ese presumible trasplante de neuronas al cerebro de un organismo vivo se realizaría primero en roedores, después en primates y definitivamente en humanos, extremo que el Prof. López Barneo cree se pueda llevar a cabo en año y medio o dos años con 6 u 8 pacientes.
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