El
cáncer de
cérvix (cuello uterino) es el
tumor más frecuente en la mujer a nivel mundial.
Aparece sobre todo en pacientes a partir de la cuarta década de la vida.
El tratamiento del
cáncer de
cérvix es quirúrgico. Consiste en la extirpación de todo el útero y de los gánglios linfáticoa.
Cuando la enfermedad es más avanzada también se realiza tratamiento con
quimioterapia y/o radioterapia.
El seguimiento posterior al tratamiento de este
cáncer se realizará durante un mínimo de cinco años.
Ver
Cáncer de
cérvix en la GUÍA DE ENFERMEDADES y
National Cancer Institute
El
síntoma principal es el flujo sanguinolento y las hemorragias espontáneas o tras el acto sexual.
Puede evitarse realizando revisiones ginecológicas anuales que incluyan un estudio citológico.
El
cáncer de
cérvix va precedido de lesiones precancerosas (displasia cervical) que de ser diagnosticadas y tratadas a tiempo pueden evitar su aparición.