La PREECLAMPSIA es una enfermedad del final del
embarazo en la que la presión sanguínea de la madre se eleva y se produce una cantidad excesiva de líquido en el cuerpo.
No se sabe por qué sucede.
Si, además, la orina de la madre contiene proteínas, tiene peligro de desarrollar su forma más peligrosa: la ECLAMPSIA, en la que la presión sanguínea aumenta radicalmente y la mujer puede aquejar convulsiones.
La preeclampsia leve no presenta prácticamente ningún riesgo para usted ni el bebé.
Sólo son peligrosas la preclampsia grave y la eclampsia.
- Si tiene alguna de ellas, la placenta, que suministra al bebé oxígeno y alimentos, funciona con menos eficacia.
- En la eclampsia hay también riesgo definido para la vida de la madre.
Su GINECÓLOGO puede recetarle un tratamiento para controlar la presión sanguínea. También puede contribuir a disminuirla con mucho reposo y reduciendo la cantidad de sal en los alimentos.
En el caso raro de que se le presenten síntomas de una
eclampsia inmediata, probablemente será internada en el hospital, donde le administrarán fármacos para disminuir la presión sanguínea, eliminar el exceso de líquido en su organismo e inhibir los ataques.
El GINECÓLOGO puede decidir que se le induzca el parto, puesto que cuando nace el niño suelen desaparecer todos los síntomas de la preeclampsia.
Nada en la preeclampsia leve. Por lo tanto, debería asistir a todas las revisiones prenatales, de modo que la dolencia se detecte y trate en una etapa inicial.
La grave, que puede desarrollarse durante las últimas semanas del embarazo, se manifiesta con:
- dolores de cabeza,
- visión borrosa,
- intolerancia a las luces brillantes,
- náuseas y vómitos,
- e hinchazón de los tobillos.
Si se encuentra en esta situación es que puede estar a punto de tener eclampsia, cuyos síntomas son ataques convulsivos y a veces pérdida de conciencia.
La preclampsia es una dolencia común, especialmente en los primeros embarazos.
Sin embargo la eclampsia, en la actualidad, es rara.