Es la
inflamación de la vejiga.
Está producida casi siempre por alguna
bacteria que se desplaza hacia arriba por el corto trayecto de la
uretra e infecta la vejiga.
El organismo atacante suele ser un
microbio que se encuentra en los intestinos.
Existen otros trastornos del tracto urinario que producen síntomas parecidos a la cistitis: la
uretritis crónica y la
vejiga irritable.
Su GINECÓLOGO le entregará un pequeño recipiente en el que usted depositará una muestra de orina, despreciando la porción primera y la última de la micción:
- Tendrá primero que lavarse la vulva concienzudamente con algodón limpio y agua.
- Luego, hacia la mitad de evacuación de la orina, recoja una pequeña cantidad en el recipiente estéril.
- Por último, el laboratorio analizará su muestra en busca de microbios.
Comience por Vd. misma
- Beba muchos líquidos.
- Trate de no vaciar la vejiga completamente cada vez que orine.
- Después de utilizar el retrete, límpiese siempre desde delante hacia atrás.
Tratamiento médico
Su GINECÓLOGO puede darle un tratamiento de antibióticos inmediatamente, sobre todo si los síntomas son fuertes.
Si no curan la dolencia, el doctor recetará otro
antibiótico sobre la base del
análisis de su orina. Esto debería eliminar el problema.
Si persiste...
Si tiene más de dos o tres ataques de cistitis, el médico hará que la vea un URÓLOGO.
Éste la examinará y puede que pida muestras de orina. A veces, son también necesarios una
pielografía intravenosa (una
radiografía especial de los riñones y de la vejiga) y un examen visual del interior de la
vejiga (cistoscopia).
Si estos exámenes y pruebas revelan alguna anomalía del tracto urinario, se tratarán de acuerdo con ello. Si no, el especialista puede someterla a un largo tratamiento de antibióticos, que dure un més o más. Esto eliminará el trastorno, pero recuerde que la
cistitis es una dolencia que se puede repetir.
La
cistitis es muy molesta e incómoda, pero implica poco riesgo para la salud en general.
Muy ocasionalmente, una
infección no tratada de la vejiga, se extiende hacia los riñones.
Más común de lo que se cree: la mayor parte de las mujeres la padece en algún momento de su vida.
En el
embarazo es muy corriente; especialmente en los primeros meses.
Una necesidad urgente de orinar, pero sólo se expele una pequeña cantidad de orina.
Ésta tiene mal olor, puede contener sangre (hematuria) y provocar ardores o pinchazos cuando se expele (disuria).
El deseo de orinar es a veces tan fuerte que no se puede dominar antes de llegar al retrete (esto se llama
incontinencia urinaria).
También puede presentarse algo de temperatura y quizá un dolor sordo en la parte inferior del abdomen.