Son métodos que no recurren a ayudas artificiales.
Se basan en la identificación del día del ciclo menstrual en que usted ovula.
La concepción puede resultar del coito realizado pocos días antes o después de la ovulación; como consecuencia, esos son los días en los que habrá que evitar el contacto carnal.
Hay tres métodos comunes para averiguar los días peligrosos: el método del calendario, el de Ogino o de la temperatura y el de inspección del moco y el método sintotérmico.
En general, los métodos naturales no son tan fiables como las técnicas artificiales.
El método del calendario, utilizado aisladamente, es que menos confianza ofrece, pues siempre actúa de manera retrospectiva; y las mujeres de ciclos muy irregulares pueden adviertir, si se ciñen estrictamente a este método, que no cuentan con ningún día de seguridad absoluta.
La combinación de los de temperatura e inspección de moco, llamada MÉTODO SINTOTÉRMICO, ofrece la mayor fiabilidad de todos los naturales si se efectúan con la asistencia del médico.
En definitiva, lo que de verdad cuenta es su motivación como pareja y el deseo común de abstenerse del sexo durante los días de riesgo.
En el momento de la ovulación, el moco del
cérvix pasa de una consistencia espesa y poco abundante a una secreción profusa, más fluida y transparente, que a veces se dispone en hilos largos.
Aprenda a reconocer estos cambios examinando el propio moco y anote en una libreta su aspecto.
Cuando se hace más espeso y menos abundante indica que han terminado los días fértiles.
En la mayor parte de las mujeres, la temperatura del cuerpo se eleva un poco inmediatamente después de la ovulación (alrededor de 0’5 grados), y no desciende hasta que se inicia el periodo siguiente.
Para registrar esa variación, póngase el
termómetro a diario en cuanto se despierte, pero procure que sea uno diseñado para medir levísimos cambios, los cuales anotará en una tabla.
En estos ciclos, los días inseguros duran desde el último día del periodo hasta que la temperatura se ha elevado durante tres días consecutivos.
Antes de aplicar este método, mantenga un detallado registro de la duración de sus ciclos, por lo menos durante 12 meses (en los cálculos el día 1 es el primero del periodo).
Después, para calcular los días no seguros, debe restar 18 del número de los del ciclo más corto, y 11 del más largo. De este modo se obtienen dos cifras, correspondientes a los días entre los cuales el acto sexual no es seguro.
Por ejemplo, si el ciclo más corto es de 25 días y el más largo de 30, los días 7 a 19, ambos incluidos, son los inseguros.