Cuando hay dolores de espalda propiamente dichos (las "patologías mecánicas del raquis"), los resultados de los
análisis de sangre son normales. Por tanto, los
análisis sirven para descartar enfermedades generales que pueden causar dolor en la espalda, como las infecciones, las enfermedades inflamatorias y algunos tumores.
La AHCPR y el RCGP sólo recomiendan la realización de
análisis de sangre cuando los antecedentes del paciente, las características de su dolor o el resultado de la exploración física sugieren que puede tratarse de un dolor en la espalda debido a una enfermedad general, y no a una patología mecánica del raquis, especialmente si hay indicios de una
infección o enfermedad inflamatoria general (como el
reumatismo psoriásico o la
espondilitis anquilopoyética). En este caso se recomienda prescribir los
análisis de sangre a la vez que las pruebas radiológicas (RX, TAC o RM).