En qué consiste:
Extirpación del riñón.
Qué parte del cuerpo está implicada:
Riñón, vasos sanguíneos conectados al riñón y uréter.
Llame o acuda al médico que realizó la intervención si notara cualquiera de estos síntomas:
Dolor, inflamación, escozor o aumento de hemorragia en el área afectada.
Aparecen síntomas de infección: dolor de cabeza, dolor muscular, mareo, malestar general o fiebre.
Siente náuseas, vómitos,
estreñimiento o dolor abdominal.
Resultados:
Una completa cicatrización sin complicaciones conlleva alrededor de tres semanas después de la intervención.
Posibles complicaciones:
Daños a la vena cava o a otros órganos cercanos al riñón.
Hemorragia excesiva.
Infección de la
zona quirúrgica.
Medidas generales:
A lo largo de la incisión puede aparecer una arruga que, a medida que va cicatrizando desaparecerá gradualmente.
Utilice un calentador eléctrico, una lámpara de calor o compresas calientes para aliviar el dolor.
Báñese o dúchese normalmente, limpiando la incisión con un jabón suave y sin fragancia.
Mueva las piernas cuando esté descansando, para evitar la aparición de hematomas.
Medicación:
Analgésicos. No los tome más de 7 días seguidos, tome SÓLO los realmente necesarios.
Laxantes suaves para evitar el estreñimiento.
Antibióticos contra la infección.
Actividad:
Reanude su trabajo y actividad normal, tan pronto como le sea posible para reducir los efectos postoperatorios, como la irritabilidad y depresión.
Evite ejercicio fuerte durante seis semanas.
Puede volver a conducir, pasadas las cinco semanas de su vuelta a casa.
Reanude su actividad sexual, cuando su médico determine que la cicatrización es completa.
Dieta:
Tome una dieta líquida hasta que el funcionamiento del tracto gastrointestinal vuelva a la normalidad. Después tomo una dieta sana, alta en proteínas para acelerar la cicatrización.
Antes de la operación:
Análisis de sangre y orina. electrocardiograma.
Rayos X de los riñones, pecho y la parte baja del tracto gastrointestinal
Escáner.
Durante la operación:
Después de la operación:
Análisis de sangre.
Realiza la intervención:
Cirujano general o urólogo.
Se realiza en:
En el hospital.
Se emplea anestesia:
Anestesia general, mediante inyección e inhalación, con un tubo situado en la tráquea.
Técnica:
Se realiza una incisión, normalmente en el lado derecho o izquierdo, pero a veces, en el abdomen.
Se localiza la vena del riñón, se aisla y se ata.
Se localiza el uréter, se ata y corta del riñón.
La
arteria que proporciona sangre al riñón, se ajusta bien en ambos polos y se corta entre las abrazaderas.
El riñón es libre de conexiones y extirpado.
Todos los vasos sanguíneos desconectados se atan y los músculos son cerrados con suturas. Se cierra la piel con sutura o grapas que podrán ser retiradas en una semana.
Duración de la estancia en el hospital:
De 5 a 7 días.
Adultos mayores de 60.
Obesidad.
Tabaco.
Recién nacidos e infancia.
Alimentación pobre.
Enfermedades crónicas o recientes.
Alcoholismo.
Consumo de medicamentos como: antihipertensivos, relajantes musculares, tranquilizantes, somníferos, insulina, sedantes, bloqueadores
beta-adrenérgicos y cortisona.
Consumo de drogas que alteran la conciencia, como : narcóticos, psicodélicos, alucinógenos, marihuana, hipnóticos, y cocaína.
Razones para la intervención
Cáncer en el riñón.
Rechazo del riñón trasplantado.