Destrucción progresiva de la funda aislante de los nervios de la médula espinal, con el resultado de pérdida gradual de las funciones musculares.
No es contagioso ni canceroso.
Se pueden confundir los síntomas con complicaciones neurológicas de la Enfermedad de Lyme.
Afecta a hombres de más de 40 años.
Desconocidas.
Existen indicios para pensar que es un transtorno autoinmunitario.
Los síntomas aparecen en el siguiente orden:
- Tirones musculares y debilidad, empezando en las manos y extendiéndose a brazos y piernas.
- La debilidad termina afectando a los músculos que controlan la respiración y la deglución.
- Rigidez y espasmos de grupos musculares.
No se conocen factores de riesgo.
No existe.
DIAGNÓSTICO:
El diagnóstico se basa en la clínica.
Pueden requerirse
análisis del líquido cefalorraquideo (el que baña la médula y el cerebro), y Electromiografía.
La R.M.N. puede aportar datos sobre el grado de afectación y descartar otras enfermedades.
TRATAMIENTO:
El tratamiento consiste en cuidados paliativos y estimulación muscular eléctrica.
En fases avanzadas, aparatos para facilitar las actividades de la vida normal.
Medicación
La necesaria para tratar las complicaciones.
Infecciones respiratorias y úlceras de decúbito.
Depresión.
Progresiva e incurable hoy por hoy.
Con los cuidados adecuados los pacientes pueden experimentar una vida relativamente normal hasta etapas muy avanzadas de la enfermedad.