Partes afectadas
Los divertículos son bolsas hacia el exterior que se forman en el
intestino grueso.
Lo padecen entre el 20 y el 50 % de la población occidental mayor de cincuenta años.
Su importancia radica en la semejanza clínica con el
cáncer de cólon, que siempre debe descartarse ante la presencia de clínica achacable a los divertículos.
Cuando se infectan se produce una diverticulitis.
Sexo
Esta es más frecuente en varones que en mujeres.
El
intestino grueso no está todo recubierto de músculo, como el delgado.
La musculatura se reduce a tres tiras a lo largo de su circunferencia.
Cuando aumenta la presión dentro del
intestino grueso durante largo tiempo, usualmente en el marco de un
estreñimiento de larga duración, el recubrimiento interno del cólon protruye siguiendo las venas nutricias.
Epidemiológicamente se ha atribuido a la falta de fibra en la dieta occidental (es prácticamente desconocida en las poblaciones de paises subdesarrollados).
A veces se quedan restos de alimentos dentro de uno de ellos, produciendose la
infección del mismo, que se denomina diverticulitis.
La
diverticulosis aislada no produce síntomas; a lo sumo sensación vaga de molestia en los lados del abdomen.
Aparece en el marco de un
estreñimiento duradero.
Cuando se produce una diverticulitis, aparece:
- relativamente fijo en la zona afectada, espontáneo y a la palpación,
- oramiento del estreñimiento, ya que el dolor empeora con la defecación,
- ícula y afectación del estado general.
En uno de cada cuatro pacientes se aprecia sangrado rectal, pero es usualmente microscópico.
Posiblemente dieta pobre en residuos.
Posiblemente la toma de dietas ricas en residuos sea útil.
DIAGNÓSTICO:
El diagnóstico de la
diverticulitis suele ser casual, al realizar un estudio con contraste del cólon (enema opaca) por otros motivos.
Las
diverticulitis se daignostican por la clínica o sus complicaciones.
Una vez detectada una diverticulosis, debe siempre descartarse la presencia concomitante de un
cáncer de cólon, para lo que se empleará fundamentalmente la endoscopia de fibra óptica (la introducción de un tubo para visualizar y tomar muestras del interior del
intestino grueso en toda su extensión).
TRATAMIENTO:
La diverticulosis, en sí misma no requiere tratamiento especial.
El tratamiento de la
diverticulitis dependerá de su severidad. Una vez diagnosticada, podrá tratarse a domicilio o precisará el ingreso en el hospital.
A veces será necesario el tratamiento
quirúrgico de la diverticulitis.
Medidas generales
Aumentar el contenido en residuos de la dieta.
Evitar el estreñimiento.
Medicación
La
diverticulosis no requiere medicación especial.
La
diverticulitis precisará tratamiento
antibiótico y antiinflamatorio.
Dieta
Beber abundantes líquidos.
Dietas ricas en residuos.
Con esta enfermedad se aconseja seguir la siguientes dietas:
Dieta rica en fibra (laxante)
Dieta con abundante residuo
La complicación más grave de la
diverticulitis es que enmascare un
cáncer de cólon.
La
diverticulitis puede perforarse, saliendo a la cavidad abdominal la
infección y produciendo una peritonitis, siempre grave.
Esta perforación también puede realizarse hacia otra víscera hueca, provocando fístulas internas (si es hacia vejiga, las heces saldrán con la orina; si es hacia
intestino delgado, se producirá un "síndrome de asa ciega", con repercusiones nutricionales e infecciosas.
El pronostico de la
diverticulosis es bueno.
No siempre acaban en diverticulitis.
Su desaparición es dudosa.
La
diverticulitis presenta un
pronóstico más serio, ya que sus complicaciones pueden ser mortales pero, descubierta a tiempo y con el tratamiento adecuado (que puede ser quirúrgico), suelen curar.