Un desorden de la
glándula pituitaria, situada en la base del cerebro, que provoca una falta de control de los líquidos corporales, lo que a su vez conlleva una sensación de sed excesiva y necesidad constante de orinar.
Está causada por la
deficiencia de la hormona antidiurética (ADH) que se segrega en la
glándula pituitaria.
Dicha
deficiencia se produce por:
- Tumor de la glándula pituitaria.
- Daño cerebral por accidente y lesión de la misma glándula.
- Tumor cerebral.
- Infecciones como las meningitis ó encefalitis.
- Hemorragias de la glándula ó de estructuras adyacentes.
- Aneurisma.
- Enfermedades renales.
Sed excesiva imposible de calmar.
Orina diaria incolora en cantidades superiores a 3 litros.
Manos secas.
Estreñimiento.
Enfermedad o daño cerebral.
Arterioesclerosis.
Historia familiar de
Diabetes insipidus.
Específica no existe.
Las alteraciones de origen vascular o traumático se pueden reducir mediante la prevención de las primeras (ver accidente cerebrovascular), y el uso de casco en las segundas.
DIAGNÓSTICO:
Análisis hormonales y de sangre.
Determinación de los niveles de ADH.
Test de privación de agua.
TRATAMIENTO:
El control de la
deshidratación y el balance
electrolítico son esenciales para eliminar el problema.
Gotas nasales de
ADH sintético, polvos o inyección, prescritos por su facultativo.
Si el problema es causado por un
tumor o
aneurisma hay que acudir a la cirugía.
Deficiencia de balance sodio-potasio, que puede conducir a desequilibrios en la actividad eléctrica del corazón, fatiga y fallo
cardíaco congestivo.
El de la causa subyacente; si ésta es un accidente cerebral, la recuperación puede tardar hasta un año.
Si lo es por una
infección cerebral precedente, los síntomas pueden persistir indefinidamente.