Enfermedad caracterizada por el endurecimiento del hígado y la degeneración de las celulas hepáticas ó hepatocitos, que conduce a la pérdida de las funciones normales del hígado.
Es causa de muerte en individuos en edades comprendidas entre los 25 y los 60 años.
El proceso es siempre el mismo:
inflamación del hígado seguida de destrucción de los hepatocitos; regeneración celular anormal y obstrucción del funcionamiento de la
glándula (el hígado funciona, simplificadamente, como un
filtro a contracorriente; por un lado pasa la sangre llena de substancias en un sentido y por el otro la sangre limpia de ellas en direcciones opuestas, quedando en medio una pared de células hepáticas).
Alcohol.
Medicamentos (Metrotrexato, etc).
Exposición a tóxicos.
Infecciones crónicas, hepatitis B y C y
sífilis congénita.
Colestasis hepática.
Desórdenes metabólicos, como la enfermedad de Wilson.
Enfermedades autoinmunes.
Sarcoidosis.
Los síntomas más característicos son:
- Fatiga y debilidad.
- Hígado aumentado de tamaño.
- Bajo apetito, náuseas y pérdida de peso.
- Palmas de manos enrojecidas.
En la enfermedad ya avanzada:
- Ictericia (coloracón amarillenta) de ojos y piel.
- Orinas oscuras.
- Venas en forma de araña, en la piel.
- Caída de pelo.
- Aumento del pecho en los hombres.
- Aumento del bazo .
- Acumulación de líquido en abdomen y piernas.
- Hemorragias.
- Diarreas sanguinolentas o negras.
Exceso de consumo de alcohol.
Exposición a sustancias químicas tóxicas para el hígado.
Hepatitis.
Desnutrición.
Tratamiento antialcohólico.
Tratamiento precoz de la hepatitis.
Evitar ambientes tóxicos.
Medidas Generales
Analítica sanguínea y urinaria, ecografía y
biopsia hepática.
Para el estudio de sus complicaciones, gastroscopia, laparoscopia, angiografía, ...
Tratamiento
La
cirrosis desarrollada no tiene cura.
Tratamiento medicamentoso, restricciones dietéticas y reposo.
No ingerir alcohol.
No abusar de las proteínas; dieta rica en hidratos de carbono. Ejercicio físico moderado.
Medicación
Para tratar la hepatitis B o C los suplementos de hierro, diuréticos y antibióticos, pueden estar indicados si el médico así lo considera.
Dieta
Con esta enfermedad se aconseja seguir la siguiente dieta:
Dieta con 20 gr. de proteínas pobre en sal
Hemorragias de estómago o esófago.
Cáncer de hígado.
Envenenamiento por residuos amoniacales.
Impotencia sexual.
Si se evitan las causas la
cirrosis puede detenerse.
El daño hepático es irreversible, pero se puede controlar los síntomas y en resumen llevar una vida casi normal.