Causas, incidencias y factores de riesgo de la esclerosis múltiple
Agencias a miércoles 15 de marzo de 2006
La esclerosis múltiple (EM) generalmente afecta más a las mujeres que a los hombres. Lo más usual es que este trastorno aparezca entre los 20 y 40 años de edad, pero puede atacar a cualquier edad.
Se desconoce la causa exacta, pero se cree que deriva de un daño a la vaina de mielina, el material protector que rodea a las células nerviosas. Es una enfermedad progresiva, lo que significa que el daño empeora con el paso del tiempo. La inflamación destruye la mielina, lo que deja múltiples áreas de tejido cicatricial (esclerosis). Esta inflamación se produce cuando las propias células inmunes del cuerpo atacan al sistema nervioso.
La inflamación hace que los impulsos nerviosos se retrasen o se bloqueen, lo que desencadena los síntomas de la EM. Los episodios repetidos, o brotes, de inflamación pueden darse en cualquier área del cerebro o de la médula espinal.
La causa de la esclerosis múltiple (EM) se desconoce. La enfermedad implica episodios repetitivos de inflamación del tejido nervioso en cualquier área del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal). Estos episodios se presentan cuando las células del propio sistema inmune del cuerpo atacan al sistema nervioso central.
Los síntomas pueden variar porque la localización y magnitud de cada ataque son distintas. Por lo general, los episodios que duran días, semanas o meses se alternan con períodos de ausencia o alivio de los síntomas (remisión).
La recurrencia (recaída) es común, aunque también se puede presentar progresión ininterrumpida sin períodos de remisión.
Los investigadores no están seguros sobre qué desencadena un ataque. Los pacientes con esclerosis múltiple generalmente tienen un mayor número de células inmunes que una persona sana, lo que sugiere que podría haber un tipo de
respuesta inmune que provoca el trastorno. Las teorías más frecuentes acerca de la causa apuntan a un virus o a un defecto genético, o a una combinación de ambos. También parece haber un componente genético en la enfermedad. La EM se presenta con más frecuencia en el norte de Europa, el norte de los Estados Unidos, el sur de Australia y en Nueva Zelanda, entre otras áreas. Los estudios geográficos indican que puede existir un factor ambiental relacionado con esta afección.
Las personas con antecedentes familiares de EM y las que viven en un área geográfica con una incidencia más alta de la enfermedad tienen un riesgo mayor de sufrirla.
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