El Tabaquismo prenatal aumentaría el riesgo de obesidad adolescente
Agencias a miércoles 23 de agosto de 2006
Fumar durante el embarazo aumentaría el riesgo de que los hijos sean obesos en la adolescencia, sugirieron investigadores en Australia. El equipo reveló que los adolescentes de 14 años, cuyas madres habían fumado durante el embarazo, eran más propensos a tener sobrepeso u obesidad que los hijos de mujeres no fumadoras. La relación era independiente de factores como el ingreso familiar, la educación maternal y la dieta y la actividad física de los chicos
Este resultado sugiere que el tabaquismo prenatal materno tiene "efecto directo" en el peso futuro de los hijos, escribieron los autores en American Journal of Epidemiology.
Dirigidos por el doctor Abdullah Al Mamun, de la University of Queensland, los investigadores utilizaron datos de 3.253 mujeres y sus hijos.
Las madres recibieron un seguimiento desde el embarazo, momento en que se registró si fumaban o no, mientras que a los chicos se les controló el peso y la estatura a los 14 años. Las mujeres aportaron información sobre la dieta y el nivel de ejercicio de sus hijos.
El estudio determinó que más de un tercio de las mujeres había fumado en el embarazo.
Los hijos de estas mujeres tuvieron menos oportunidades de ser amamantados, tendieron a tener una dieta menos saludable en la infancia y a mirar más televisión que los chicos de las madres que no habían fumado durante el embarazo.
Pero aún tras considerar esos factores, los adolescentes expuestos al tabaquismo prenatal eran un tercio más propensos a tener sobrepeso o ser obesos.
Dada la gran cantidad de sustancias químicas presentes en el humo del tabaco, es difícil explicar por qué la exposición prenatal tendría efectos a largo plazo sobre el peso de los hijos, señalaron los autores.
Fumar durante el embarazo puede provocar bajo peso al nacer, lo que suele causar un crecimiento acelerado de recuperación en la infancia.
Ese crecimiento podría tener efectos metabólicos que favorecen la tendencia en los chicos a tener kilos de más.
Los investigadores también especularon que la nicotina podría afectar el cerebro fetal hasta el punto de influir en el control del apetito de por vida.
Cualquiera sea el motivo, los resultados obtenidos "proporcionan otro incentivo para que las mujeres embarazadas dejen de fumar y para que las mujeres jóvenes nunca empiecen a hacerlo", concluyeron los autores.
Más Sobre: