Existen numerosas especies patógenas que producen cuadros un tanto diferentes .
Los tipos mas frecuentes de cepas patógenas son cuatro
- Escherichia coli enteropatógenas. El hombre es el único reservorio natural. Enfermedad muy frecuente en países subdesarrollados, afectando principalmente a la población infantil. Los adultos no adquieren la enfermedad porque están inmunizados frente a este microorganismo. No existe en España.
- Escherichia coli enteroinvasiva. El hombre es el único reservorio natural. Enfermedad muy parecida a la Shigellosis, <shigellosis.htm> aunque en esta la dosis infectiva ha de ser mucho mayor.
- Escherichia coli enterotoxigénica. El hombre es el único reservorio natural. Es la primera causa de la denominada "diarrea del viajero".
- Escherichia coli verotoxigénico. Bacteria que preocupa enormemente hoy en día a la salud pública. Su reservorio natural son los animales de abasto, principalmente los cerdos, vacas y aves, los cuales no padecen la enfermedad, sólo la transmiten. Existe un serotipo ECVT O157:H7 el cual se halla principalmente en la leche y carnes contaminadas. Este serotipo produce colitis hemorrágicas, alteraciones en la coagulación sanguínea y alteraciones renales.
Escherichia coli es un comensal habitual de nuestra flora.
Dependiendo del cuadro
clínico el tratamiento diferirá. Si la sintomatología es típicamente gastrointestinal se llevara acabo la administración de antieméticos, analgésicos y sustancias reequilibrantes.
En casos más graves es recomendable acudir al médico.
El control de los tres tipos primeros de Escherichia coli se controla fácilmente si controlamos la contaminación fecal. Para el control de Escherichia coli verotoxigénico en Estados Unidos se está llevando a cebo la irradiación de las canales con el fin de garantizar la seguridad de las mismas.
En los alimentos perecederos, como son las carnes y pescados las medidas de control se basan en la conservación de éstos a temperaturas por debajo de cero grados centígrados y al empleo de barreras de seguridad que nos permitan un descenso del pH, como son la adición de bacteriocinas y bacterias lácticas a estos productos. Un punto muy importante que ha conseguido un notable descenso en la frecuencia de esta enfermedad ha sido la adición de nitritos a productos cárnicos curados.