Los alimentos son sustancias que, en estado natural, preparadas o transformadas, son consumidas por el hombre. Bajo el concepto de alimentos se agrupan nutrientes y sustancias comestibles. Las sustancias que se añaden a los alimentos para modificar sus características o conferirles efectos o propiedades especiales reciben el nombre de aditivos cuyo empleo está estrictamente regulado. Los productos sólo pueden considerarse legalmente alimentos cuando se utilizan como tales; así, por ejemplo, las grasas animales o pescados empleados en la industria en la preparación de piensos no se consideran alimentos.
Además de las especificaciones que deben cumplir los alimentos destinados al consumo humano, existe otra serie de requisitos exigidos:
- Los alimentos deben ser sanitariamente intachables en lo referente a su consumo.
- alimentos deben ser aptos para el consumo, es decir, no provocarán trastornos tan perjudiciales que impidan su oferta en las vías comerciales ordinarias. Por ejemplo, no estarán alterados, ni serán repugnantes, ni mostrarán otras desviaciones de su perfecto estado higiénico.
- Los alimentos deben responder a las disposiciones legales en vigor y a las normas comerciales generales, en lo concerniente a su tecnología de fabricación, composición y demás características, así como en sus formas de presentación. En caso contrario, se declararán no aptos para salir al mercado alimentarlo.
- Los fraudes (imitaciones, correcciones, sustituciones, falsificaciones y mermas de la calidad) no deben tener lugar en la comercialización de los alimentos. Tiene lugar un fraude cuando se realiza voluntariamente una manipulación con la finalidad de engañar al comprador, al que se le ofrece una mercancía que tiene unas características de calidad inferiores a las que debiera responder.
- Los alimentos no deben contener aditivos no autorizados. Así como tampoco productos químicos (herbicidas, etc.) u otras sustancias y agentes de acción farmacológica, las disposiciones legales fijan los contenidos máximos permitidos en los alimentos.
- Los alimentos deben exhibir una adecuada identificación. En sus envases, los alimentos deben incluir la siguiente información: denominación comercial, nombre y dirección del fabricante (y del envasador), relación de ingredientes, peso (neto y escurrido, si procede) y fecha tope de conservación. También se expresan los contenidos en calorías, nutrientes y otros datos, como características especiales de determinados artículos. En todos los casos debe quedar garantizado que lo expresado mediante palabras y dibujos en los envases y etiquetas responde a la realidad de forma inequívoca.
La expresión que resume el grado en que un alimento reúne todos los requisitos que debe cumplir es la calidad. La determinación de la calidad se consigue comparando el alimento en cuestión con un modelo o patrón teórico.