Fue Berger, en 1929, el primero que registró la actividad eléctrica cortical humana, el desarrollo de la neurofisiología ha permitido un conocimiento progresivo de la
fisiología del sueño normal, de los mecanismos fisiopatológicos subyacentes en sus alteraciones.
La utilización conjunta del
electroencefalograma (EEG) electromiograma (EMG) y electrooculograma (EOG), permite identificar claramente dos tipos de sueño: el sueño lento, sin movimientos rápidos de los ojos y el sueño rápido, con movimientos rápidos de los ojos (REM). En el sueño lento, de los humanos, podemos identificar tres fases con patrones electroencefalográficos definidos:
- FASE 1: Es una fase transitoria entre vigilia y el sueño, que no suele durar más de siete minutos y representa un 2-5% del tiempo total del sueño. Durante esta fase, el sueño es muy fácilmente interrumpible, incluso, muchas personas creen estar despiertas durante este tiempo. Se sabe que un sueño muy fragmentado se traducirá en un aumento de la cantidad de fase 1.
- FASE 2: Representa la mitad del tiempo total de sueño de un adulto normal.
FASE DELTA: Comprende las fases 3 y 4 que, en conjunto, representa n un 15-25% del tiempo total de sueño. Esta fase, es a veces, complicada de diferenciar de la fase REM.
SUEÑO REM: Ocupa un 20% aproximadamente del tiempo total de sueño de un adulto. Suele presentarse la primera vez a los 90 minutos de conciliado el sueño, siendo los primeros episodios de muy corta duración, con aumento progresivo hasta una duración de más de 30 minutos en el último episodio. Lo más característico del sueño Rem, es el movimiento rápido de los ojos, que se presentan con mayor densidad al principio del sueño REM que al final. Durante la fase REM se presentan fenómenos vegetativos como aumento del pulso, de la tensión arterial, alteraciones respiratorias, suspensión de los mecanismos de termorregulación y tumescencia peneana. Durante este periodo de fase REM se produce asimismo la actividad onírica fundamental, de forma que en el 80% de las ocasiones en que se despierta a un sujeto en fase REM puede recordar vívidamente su sueño.
Narcolepsia: Es un
síndrome de origen desconocido que se caracteriza por los siguientes síntomas:
- Hipersomnia crítica: somnolencia más o menos intensa que presenta el paciente, con episodios de sueño incoercible de relativa breve duración.
- Cataplejía: Es una súbita pérdida del tono muscular que impide al paciente moverse normalmente, aparecen de forma reactiva a estímulos emocionales intensos o ante movimientos bruscos, durante pocos segundos.
- Parálisis del sueño: Es un estado similar a la cataplejía, pero sin desencadenantes emocionales.
- Alucinaciones hipnagóticas: Son seudopercepciones generalmente auditivas o somatosensoriales, que aparecen en el momento del adormecimiento o del despertar.
TRATAMIENTO: La
narcolepsia es una enfermedad crónica cuyo tratamiento es puramente sintomático. El tratamiento farmacoterápico debe ir dirigido a los síntomas predominantes, y así, la somnolencia excesiva debe combatirse con fármacos que eleven el nivel de vigilia.
Hipersomnia sintomática: Es la que aparece como consecuencia de un proceso patológico conocido (neoplasia cerebral, enfermedades infecciosas, traumatismos craneoencefálicos, encefalopatías metabólicas, procesos tóxicos....).
Hipersomnia idiopática: La hipersomnia idiopática tiene, probablemente, un componente hereditario y se caracteriza clínicamente por una somnolencia diurna no imperativa, pero dificilmente resistible.
Hipersomnia asociada a trastornos psiquiátricos: Se presenta en las depresiones atípicas y en ciertas distimias reactivas.
Sonambulismo: Es una parasomnia que aparece en la fase delta del sueño lento. Puede expresarse en forma de conductas automáticas simples o más complejas, de las que el sujeto no guarda recuerdo al día siguiente.
Terrores nocturnos: Aparece en el sueño lento, en niños entre los 4 y los 12 años y tiende a desaparecer durante la adolescencia. Desde el punto de vista clínico, un episodio de terror nocturno consiste en un cuadro de inquietud-agitación con tormenta vegetativa y pánico. El episodio suele durar pocos minutos.
Pesadillas: Aunque las pesadillas pueden presentarse durante el sueño superficial, en la mayoría de las ocasiones aparecen durante la fase REM. Se da una activación vegetativa mucho menos intensa que la característica de los terrores nocturnos.
Enuresis: Se presenta con mayor frecuencia en los niños que en las niñas, y tiende a desaparecer en la pubertad.
Bruxismo: Aparece en la fase 2 y consiste en movimientos mandibulares laterales que determinan intensa fricción entre las arcadas dentarias superior e inferior. Es el rechinar de dientes nocturno, de corta duración que puede conllevar serias lesiones dentales y dolor facial.