La
anorexia es un trastorno alimentario caracterizado por una resistencia a comer o retener lo ingerido. Los pacientes presentan un deseo irrefrenable de delgadez ya que la imagen de sí mismos se encuentra distorsionada.
Al hacerse alarmante la excesiva delgadez, la familia suele obligarles a comer a lo que ellos responden con múltiples estrategias; alegando tener problemas gástricos o escondiendo la comida.
Es una enfermedad que afecta fundamentalmente a las mujeres entre los 10 y los 30 años.
Deseo irrefrenable de delgadez con intenso miedo a engordar.
Hiperresponsabilidad, rigidez, dependencia y sentimiento de ineficacia.
<br Los pacientes anoréxicos tienen gran acierto al juzgar las medidas de los otros, pero no con ellos mismos. <br>
La hiperactividad, el insomnio, el pensamiento obsesivo, el retraimiento social y la pérdida del deseo sexual, son también característicos de este cuadro.
La
amenorrea se presenta en un 70% de los casos cuando se produce una gran pérdida de peso y en un 20% cuando no se ha bajado peso.
Aunque no está claro el origen de esta anomalía, se sabe que muchos casos se inician tras un periodo de
obesidad y la preocupación de la familia por recuperar la línea. Por eso es importante en el tratamiento observar la existencia de un posible conflicto familiar y más concretamente la relación del paciente con sus progenitores.
Entre los factores predisponentes deben diferenciarse los individuales, los familiares y los socioculturales.
Los individuales tienen que ver con las alteraciones cognitivas consistentes en un estilo de pensamiento concreto. En los factores familiares debe considerarse tanto la estructura como la dinámica familiar.
Por último, los estudios demuestran que los factores socioculturales tienen un papel primordial en la
génesis del cuadro. La sobrevaloración de la delgadez, el cambio del papel de la mujer en la sociedad occidental y la aplastante presión publicitaria, son elementos claramente necesarios para la aparición de la anorexia.
El tratamiento de los desórdenes alimentarios es por regla general, muy complicado ya que quienes lo padecen niegan el problema.
La recuperación total no quiere decir recuperación de peso, sobre todo si el aumento de peso se ha producido de forma inmediata durante el tiempo de hospitalización.
El curso de los casos tratados en régimen hospitalario suele ser favorable en un 80% de los pacientes. En cualquier caso, sólo puede hablarse de recuperación total pasado un largo periodo de tiempo.
Según los especialistas, los comentarios que algunos padres realizan a sus hijos con problemas de alimentación sobre su aspecto, sólo empeoran el trastorno. Los progenitores de niños con desórdenes deben vigilar tanto el peso como los alimentos que consumen. Es importante que la familia en todo momento trate al paciente como un adulto para evitar posibles conflictos y le ofrezcan su apoyo y afecto incondicional.