Madres en apuros
a lunes 04 de febrero de 2002
La incorporación de la mujer al mundo laboral y el ritmo de la vida moderna han acabado por modificar la relación entre padres e hijos. El problema es que al final suele ser la madre la que se hace cargo de la crianza de los hijos.
De esta forma la mujer que trabaja tiene cuando regresa al hogar una doble función: las tareas de la casa y la educación de los hijos. A su vez, gran parte de la sociedad sigue atribuyendo a la mujer la responsabilidad directa sobre cualquier desajuste o desavenencia que pudiera plantear un hijo.
Por más que la situación esté cambiando a marchas forzadas, estas ideas, arraigadas en el inconsciente de muchas mujeres, hacen que los sentimientos de culpa, la inseguridad y la duda se conviertan, a menudo, en verdaderos compañeros de trabajo. Aunque parezca imposible, la mujer sí puede superar ese sentimiento de culpa.
Es posible conciliar las necesidades de los adultos con las de los niños, aunque los problemas prácticos que debe afrontar una familia en la que ambos padres trabajan fuera de casa requieren, a menudo, una gran capacidad de organización para compaginar los mil y un detalles cotidianos.
Además, los hijos son mucho más resistentes y flexibles de lo que imaginamos. Ellos no necesitan que su madre esté todo el tiempo con ellos para sentirse queridos. Pueden soportar sin perjuicio para su futuro desarrollo que se equivoque a veces o que no entienda sus peticiones. Una buena madre no es una madre perfecta.
Criar un hijo no es una tarea ni fácil ni automática. Se tome la opción que se tome, lo mejor para los hijos es que ésta sea compartida. Cuanto más apoyo práctico y emocional aporten ambos padres, más sencillo será dar con las soluciones adecuadas.
Es importante mantener la regularidad y el cumplimiento en los horarios dedicados a los hijos. También es recomendable dedicarles un tiempo diario en exclusiva a los hijos y hablarles del trabajo. Por último cabría destacar que hay que buscar personas que sepan ocuparse de los niños adecuadamente.