Psicoterapia con frutas y verduras
a lunes 25 de febrero de 2002
Los vegetales pueden ser preventivos o curativos en las crisis emocionales. Algunos especialistas, pertenecientes a la "medicina afectiva" lo han comprobado.
Los neurotransmisores del cerebro que regulan el comportamiento dependen de lo que comemos. Las investigaciones han demostrado que los nutrientes pueden influir profundamente en la bioquímica de la actividad cerebral. Muchos especialistas están convencidos que la dieta de los países industrializados, carente de muchos micronutrientes, es la principal culpable de muchos estados depresivos.
Si se tiene tendencia depresiva, además de seguir los consejos del médico, hay que incluir en la dieta algunos nutrientes específicos como ácido fólico, vitamina B6, riboflavina, tiamina, vitamina C, etc.
Para el mal de amores se pueden comer todo tipo de lechugas, endibias incluidas, ya que pueden tomarse crudas y conservan intactas sus propiedades tranquilizantes. La lechuga tiene propiedades sedantes e hipnóticas. La escarola es un buen remedio para cuando hay sentimientos contradictorios de amor y odio, y el remedio ideal contra la inseguridad personal.
La achicoria es el mejor remedio para los indecisos, ya que les ayuda a desarrollar la capacidad de elección. La alcachofa tiene la propiedad de estimular las secreciones biliares y es el remedio para los desengaños amorosos.
Entre las frutas destacan la sandía, el plátano y la papaya, sin olvidar los cítricos. El limón ayuda a superar una pérdida o un luto. La naranja contribuye a recuperar la confianza en uno mismo para hacer frente a los compromisos. Además, sirve para atenuar las crisis de angustia. El pomelo es adecuado para los que tienen mucho autocontrol y nunca muestran su vulnerabilidad. La mandarina es útil para los que no tienen amor propio, para los que se sienten apagados y observados.