El tratamiento precoz y en altas dosis evita daños irreversibles en los pacientes con Esclerosis Múltiple
Serono España a jueves 23 de noviembre de 2006
“La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad que puede resultar más grave de lo que parece en un primer momento. Por este motivo es fundamental el diagnóstico precoz y empezar el tratamiento cuanto antes”, ha explicado el Dr. Rafael Arroyo, Jefe de la Unidad de EM del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, durante el simposio “Manejo de las fases evolutivas de la Esclerosis Múltiple”, celebrado en la LVIII Reunión de la Sociedad Española de Neurología (SEN) que tiene lugar estos días en Barcelona.
La tendencia médica actual sobre la EM considera básico el inicio del tratamiento tan pronto como el diagnóstico sea establecido y a las más altas dosis posibles con el fin de asegurar los mejores resultados en el paciente pues, de no ser así, ciertas lesiones producidas por la enfermedad resultan incurables.
“Al comienzo, la EM es una enfermedad esencialmente inflamatoria y desmielinizante (aunque también existe daño axonal), por lo que responde mejor al tratamiento. En fases más avanzadas de la enfermedad hay que recurrir a tratamientos inmunosupresores, que son más peligrosos”, explica el Dr. Óscar Fernández, del Hospital Regional Carlos Haya de Málaga y moderador del simposio junto al Dr. Txomin Arbizu del Hospital de Bellvitge.
Tratamiento precoz
El cambio en la tendencia médica se debe a la adopción de los “Criterios de McDonald” como base para el tratamiento de la EM. Los “Criterios de McDonald”, publicados en 2001 y revisados en 2005, especifican que no es necesario esperar a un segundo brote para empezar el tratamiento de la EM, como se ha realizado hasta ahora de acuerdo a los “Criterios Poser”, sino que es suficiente con la confirmación diagnóstica proporcionada por las técnicas de resonancia magnética.
De este modo, se diagnostica con mayor precisión a los pacientes y se puede empezar antes con el tratamiento y prevenir daños irreversibles. Este hecho reviste especial importancia si se tiene en cuenta que la EM, enfermedad que en nuestro país padecen más de 30.000 personas, es a día de hoy una dolencia crónica que puede llegar a ocasionar serios perjuicios al paciente que le acompañarán durante toda su vida.
La aplicación de los “Criterios McDonald” ha sido la clave para que la EMEA haya aprobado recientemente la revisión de la ficha técnica del medicamento para la esclerosis múltiple Rebif® (interferón beta-1ª sc, tres veces por semana, el tratamiento a más altas dosis de la enfermedad), de manera que permite tratar a los pacientes con este fármaco desde el momento de la confirmación diagnóstica de la enfermedad.
Mejor tolerabilidad e inmunogenicidad
Durante el Simposio se ha revisado también la nueva formulación del medicamento (RNF), avalada por los resultados de un estudio Fase IIIb a 48 semanas (de un total de 96) y presentada en el XXII Congreso Europeo para el Tratamiento e Investigación de la Esclerosis Múltiple (ECTRIMS) celebrado en septiembre en Madrid.
“Los primeros resultados del estudio demuestran que RNF se tolera mejor por parte del paciente, el organismo lo rechaza en menor medida y, por tanto, tiene una mayor eficacia”, ha afirmado el Dr. Arroyo. La nueva formulación tiene una incidencia de reacciones tres veces menor en la zona de inyección que la actual formulación del fármaco, cuyos datos se basan en el estudio EVIDENCE. Este hecho reviste especial importancia si se tiene en cuenta que en la práctica clínica, las reacciones en la zona de inyección son una de las razones por las cuales gran cantidad de pacientes abandonan prematuramente el tratamiento.
Durante el simposio también se ha analizado la relación beneficio-riesgo en el tratamiento de la EM. La relación beneficio-riesgo es un método cada vez más usado para el análisis de las pruebas resultantes de los ensayos clínicos, ya que valora de manera simplificada los beneficios de un tratamiento frente a cualquier riesgo que le sea asociado y permite, por tanto, instaurar la terapia más adecuada y segura para el paciente. La nueva formulación de Rebif®, al mejorar la tolerabilidad e inmunogenicidad, produce una mejora en los perfiles de beneficio-riesgo.
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