La información sobre el alcohol significa mayor control en el consumo entre los jóvenes
Julia Ruiz a martes 08 de marzo de 2005
Así lo reconoce un 72 por ciento de jóvenes con edades entre los 12 y 18 años. Según éstos, después de haber recibido información sobre el alcohol y sus efectos se reconocen más prudentes cuando beben.
Por otra parte, el 32 por ciento de esos jóvenes informa a los amigos sobre el consumo de alcohol y sus consecuencias y un 19 por ciento asegura que después de haber tenido información sobre el alcohol ha dejado de beber.
Estos datos han ido ofrecidos por Jaime Gil Robles, presidente de la Fundación Alcohol y Sociedad (FAS). El hecho de que la información pueda ayudar a que muchos jóvenes dejen de beber y otros tantos controlen sus ingestas de alcohol es lo que ha impulsado a las FAS a crear el “Proyecto Alba”. Se pretende que con él se pueda retrasar la edad de inicio de consumo de alcohol y que se disminuya entre los consumidores que ya se beben habitualmente.
La información ofrecida a los jóvenes hace posible la destrucción de ciertos mitos en que se proyectan sobre los jóvenes con el alcohol. Conocer los efectos y las consecuencias en el organismo les da la libertad real de poder elegir si quieren seguir bebiendo y según estos últimos datos parece que comprenden el mensaje.
Pero es imprescindible que la información llegue a ellos. La FAS desde el año 2001 está realizando el programa ofreciendo información en centros educativos donde se agrupa este colectivo de riesgo entre los 12 y los 18 años.
En el año 2001 el 65 por ciento de los jóvenes admitía que consumía bebidas alcohólicas mientras que en el año 2004 la cifra era menor: el 59 por ciento de los jóvenes se declaraba consumidor de alcohol. Aunque la cifra es más de la mitad del colectivo la reducción abre la puerta a que se vaya disminuyendo progresivamente el número de jóvenes que beben.
Desde el año 2001 hasta ahora 47.000 alumnos de 200 centros educativos de Madrid han podido acudir a estas conferencias.
La tarea es global y está destinada no solo a que los jóvenes tengan información, sino que también se tiene en cuenta a profesores, potentes vehículos de información contra el alcohol ya que un profesor implicado con sus alumnos puede ayudarle mucho y encontrar un apoyo en esta materia que a veces no encuentra en la familia, ya que como ha manifestado Gil Robles : “la familia delega la asesoría en materia de drogas, sexo o civismo a los colegios”.
Los resultados de estos cuatro años con el Proyecto Alba, desarrollado en Madrid, Cataluña y Andalucía sostienen que la educación es la mejor manera de evitar que los jóvenes beban alcohol
El presidente de la FAS se ha apuntado que los jóvenes están interesados recibir información sobre los peligros del alcohol y que la mayoría lleva una vida sana. El problema es que el inicio temprano y sin control del alcohol puede llevar a situaciones dramáticas con el paso de los años.
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