Nuevos patrones de consumo de drogas
Julia Ruiz a jueves 25 de noviembre de 2004
El consumo de drogas está muy asociado a conductas sociales y socializantes. En el caso de algunas que incluso están legalizadas como alcohol y el tabaco están muy arraigas en nuestra vida, además de que son elementos de consumo destinado a compartir en reuniones, tiempo de ocio... Intentar erradicar este consumo es sumamente difícil, pero ¿qué ocurre cuando sucede lo mismo con sustancias ilegales?
El consumo bien visto socialmente, o cuanto menos permitido e incluso la necesidad de estas sustancias para consumirlas en el tiempo de ocio y con los amigos son unos de los nuevos patrones del consumo de drogas más preocupantes actualmente.
Si antes el consumo de drogas estaba asociado a la marginación ahora es casi el sinónimo de fiesta y diversión. La cocaína, el éxtasis y el cannabis son, sobre todo las mas consumidas de entre las sustancias ilegales. Estas drogas a menudo, son consumidas conjuntamente con drogas legales como el alcohol cuya mezcla explosiva deja a muchos jóvenes al principio de sus vidas.
Estos cambios sociales que se han producido relativamente rápido exigen un gran esfuerzo en la educación de los más pequeños con respecto a las drogas porque el acceso a las drogas es relativamente fácil en nuestro país en el caso de drogas legales y en el caso de las ilegales, imposible de seguir y es el niño, el adolescente el que debe tener un criterio y capacidades suficientes para decir NO.
El último informe del Observatorio Europeo Drogas y Toxicomanías pone de manifiesto que en los centro de tratamiento especializado la cocaína es la segunda droga más común dentro de las adicciones y que España y los Países Bajos son los países con el número más elevado personas que desean someterse a planes de ayuda y tratamiento contra ella.
Carmen Moya, la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, afirma que el patrón de consumo español es similar al europeo y ha expresado su interés por prestar especial atención a la educación para la salud y adaptar las políticas de prevención, sobre todo para que tengan cabida los más jóvenes.
Lo cierto es que todos los esfuerzos que se hagan para la educación son pocos y es que según la ONU, el 3% de la población de la población mundial consume drogas ilegales anualmente. Aproximadamente 185 millones de personas en el mundo de distinto país, de distinta cultura, de distinta edad, de distinto estilo de vida... tienen una dicción, una necesidad de consumo de sustancias ilegales y perjudiciales para la salud que arruinan el bienestar, la salud y la vida de quienes las toman.
Más Sobre: